VÍDEO: Con Evo en México y en ausencia del MAS, Jeanine Añez asume la Presidencia

Apeló a la ausencia definitiva del Presidente y del Vicepresidente, por lo que no se leyó la carta de Morales en la Asamblea y no se procedió a votar. El TCP avala la sucesión.
La presidenta interina, Jeanine Áñez, tras la sucesión, Foto: MARKA REGISTRADA.




El mismo día en que el renunciante presidente Evo Morales llegó a México como asilado político, la senadora Jeanine Añez asumió la presidencia del Estado, en una sesión de la Asamblea Legislativa de la que no participaron los legisladores del MAS, pese a que poco antes se habían reunido en las cercanías del hemiciclo para exigir garantías.

Después de 50 horas de vacío de poder, Añez asumió la presidencia del Senado, para luego instalar la sesión de la Asamblea Legislativa, en la que explicó que asume el poder apelando al artículo 170 de la Constitución, que indica que en ausencia definitiva del presidente y del vicepresidente del Estado, asumirá esa función la presidenta del Senado. Por tanto, no se dio lectura a la carta de renuncia de Morales ni se procedió a votar.

Tanto Morales como el vicepresidente Álvaro García Linera están asilados en México, donde llegaron pasadas las 13.00 de este martes.

Esto, según el documento leído por Añez, “constituye un abandono material de sus funciones antes de que la Asamblea Legislativa Plurinacional se pronuncie sobre las renuncias planteadas”.

En ausencia de ambos exmandatarios, el caso “obliga a activar la sucesión presidencial en aras de resguardar el fin supremo que es la vida, la integridad física y psicológica de las bolivianas y los bolivianos para garantizar el orden público”.

 “Por consiguiente, aquí se está frente a una sucesión presidencial originada en la vacancia de la presidencia del Estado ante la ausencia definitiva del presidente y del vicepresidente lo que significa que conforme al texto y sentido de la Constitución como presidenta de la Cámara de Senadores asumo de inmediato la presidencia del Estado prevista en el orden Constitucional y me comprometo a asumir todas las medidas necesarias para pacificar el país”, dijo Añez.

Los legisladores presentes estallaron en aplausos y, luego de unas fotos, todos se trasladaron al viejo Palacio Quemado, donde Añez vistió la banda y la medalla presidencial para salir al balcón del Palacio.

Añez se planteó dos objetivos: pacificar el país y convocar a elecciones generales lo antes posible.




Lo primero que se intentó la tarde de este martes fue instalar la sesión de la Cámara de Diputados, pero fue suspendida por falta de quorum. Poco antes, la diputada del MAS, Betty Yañíquez, rodeada de otros de sus colegas, había dado una conferencia de prensa pidiendo garantías para dar viabilidad a la sucesión constitucional. Argumentó que el dirigente cívico Fernando Camacho había anunciado un cerco a la plaza Murillo y que ellos no se sentían seguros.

Sin embargo, la movilización más grande de la jornada fue protagonizada por partidarios del MAS, que pedían el regreso de Evo Morales.

Luego, los senadores del MAS siguieron el mismo camino. Pidieron garantías para sesionar. La sesión también fue suspendida, pero en ausencia de la renunciante presidenta de la Cámara Alta, Adriana Salvatierra, asumió el cargo Jeanine Añez, para luego asumir la Presidencia del Estado.

El Tribunal Constitucional, casi en paralelo, emitió un comunicado en el que avala la sucesión constitucional en favor de Jeanine Añez, indicando que el Ejecutivo no puede suspenderse en ningún momento y que, en ausencia del presidente asume el vicepresidente y así sucesivamente.

Y, en el ámbito de la comunidad internacional, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, poco antes de que Añez asumirá el poder, señaló que "si hubo un golpe de Estado en Bolivia, ocurrió el 20 de octubre cuando el señor Evo Morales quiso quedarse en el poder en la primera vuelta".

El funcionario aseguró que en Bolivia hubo un fraude generalizado y abogó por la sucesión constitucional. Por si quedaran dudas de su posición, señaló que la reelección indefinida no es un derecho humano, como argumentaba Morales para quedarse en el poder.
Fuente: Página Siete
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