Empresarios y analistas observan que el Gobierno no recorte gastos en autoridades y funcionarios

La medida fue observada por una falta de planificación para minimizar su impacto en la inflación; la oposición coincide que fue un error quitar la subvención al transporte público, porque eso aumentó más el problema.

Fotos: Internet.

La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) y los analistas Gonzalo Chávez y Jaime Dunn observaron que el Gobierno no acompañe las medidas económicas que lanzó con un recorte serio al gasto público, especialmente en autoridades y funcionarios.

La declaratoria de emergencia económica nacional que lanzó el Gobierno provocó un impacto inmediato con el aumento de precios en productos y servicios esenciales, como el costo del pasaje del transporte público tras la eliminación total de la subvención de los hidrocarburos.



Tanto la CEPB y los analistas resaltaron que la eliminación del subsidio era una medida necesaria, pero advirtieron que debe existir coherencia con la equidad del impacto entre la población y las autoridades del gobierno.

Las consecuencias de la crisis no pueden ser asumidas sólo por los ciudadanos. El sector político y los servidores públicos deben dar muestras claras no sólo de capacidad y decisión, sino también de austeridad, prudencia y responsabilidad”, dice uno de los puntos del comunicado de los empresarios.

Chávez indicó que se abrió el debate más profundo por la “equidad” porque las medidas “duras” lanzadas por el Gobierno deberían haber estado acompañadas con la misma contundencia en el recorte del gasto público, ya que el costo del ajuste termina recayendo en los hogares más humildes.

El ajuste abre un debate más profundo sobre la equidad, porque no se acompañó estas correcciones de precios con medidas más duras por el lado del gasto público, cierre de empresas estatales deficitarias, recortes significativos en planillas del sector público, racionalización de aparato estatal, inclusive recorte de salarios de algunos jerarcas del Gobierno”, argumentó el analista y docente universitario.

Dunn resaltó que, si el déficit público no se corrige, se generará una presión sobre el Banco Central para que emita más moneda, lo que provocará un aumento de la inflación. Además, advirtió que aumentar el salario en plena recesión económica, sin un recorte profundo y real del gasto fiscal, termina debilitando a empresas que generan fuentes laborales.



Bolivia necesita avanzar con decisión hacia una reducción más drástica del gasto, disciplina fiscal y menores cargas para quienes generan empleo. Sin ese giro, la crisis no se resuelve: se posterga, se encarece y se profundiza. Seamos pacientes, pero también exigentes. Esperemos ver qué más viene”, sostuvo el financista.

Fuente: ANF

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