En Chimoré, cocaleros rechazan la renuncia de Evo y llaman a la guerra civil

Turba masista, armada con palos y otros objetos, saqueó el comando del Trópico de Cochabamba y secuestró documentos de investigaciones de narcotráfico. Prendió fuego al hotel Victoria Resort.
Cocaleros del trópico de Cochabamba en la plazuela Busch. Foto: Archivo Los Tiempos.




En Chimoré, Chapare, donde el presidente Evo Morales y el vicepresidente Álvaro García Linera llegaron ayer después de presentar su renuncia, los cocaleros rechazaron la decisión de los dos mandatarios y, luego de una reunión, salieron a quemar puestos policiales y el Comando del Trópico de Cochabamba, de donde extrajeron documentos de investigaciones sobre narcotráfico, llamando a una guerra civil. Además dejaron en cenizas el hotel Victoria Resort.

El rector de la Unibol Quechua Casimiro Huanca, Mario Fuentes Terán, llamó a los estudiantes a armarse como guerrilla. Mientras tanto, les instruyó a salir de sus casas con palos que llevaban clavos en la punta.

El hotel Victoria Resort que quedó en cenizas es de propiedad del senador Arturo Murillo; la familia del legislador que se encontraba en el lugar tuvo que escapar para refugiarse en el monte.
El hotel de propiedad de la familia del asambleísta Arturo Murillo, reducido a cenizas
"El Mundo debe saber lo que hace el humilde campesino de @evoespueblo está madrugada envío a asesinar a mi hermana y dos niñas de dos y ocho años, se refugiaron en el monte, ahí amanecieron, hoy están a buen recaudo, dejaron en cenizas el trabajo de 20 años. #FamiliaNoSeToca", escribió hoy en su cuenta de Twitter.

Mientras tanto, los productores de coca afines a Morales y el Movimiento Al Socialismo (MAS), advirtieron con un bloqueo de caminos hasta "tumbar" al gobierno que se instale. Salieron armados con palos y machetes a atacar el puesto policial  y el hotel, y comenzaron a organizar el bloqueo.

Se sabe que Morales está en el lugar, rodeado de al menos ocho asesores que no pudieron ser identificados. Ayer, después de 20 días de un paro cívico a escala nacional, la muerte de tres personas después del  ataque de afines al MAS en Santa Cruz y Cochabamba, y más de 300 heridos, el Jefe de Estado y García Linera renunciaron a sus cargos y se dirigieron a Chimoré.
Fuente: Página Siete




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